viernes, 26 de junio de 2015

A partir de la lectura del texto guía, capítulos III y IV del libro: El Problema de la guerra y las vías de la Paz de Norberto Bobbio.
Sobre el fundamento de los derechos del hombre:
Esta ponencia realizada en 1964, en el simposio sobre el fundamento de los derechos del hombre, promovido por el Institut International de Philosophie y desarrollado en L’Aquila, la ponencia aborda el problema del fundamento de los derechos del hombre. Proponiendo que el fundamento puede ser absoluto, si es supuesto posible también es deseable, la diferencia entre los derechos que se tienen y los que se desearían tener, el autor busca un ordenamiento jurídico, positivo, en este se es parte con derechos y deberes, con una norma valida que lo reconozca, en el segundo caso deben existir razones que sostengan la legitimidad y convenzan a la mayoría de personas, en especial a los que usurpan el poder de forma directa o indirecta de producir normas válidas en el ordenamiento.
    En los encuentros de filósofos el problema de los fundamentos de los derechos del hombre es un problema de segundo tipo, no de derecho positivo, sino racional (o natural) los derechos humanos, son fines que deben ser perseguidos, pero a pesar de esto aún no son reconocidos en algunos países, de ahí la importancia de fundamentarlos, para así convencer a otros de su importancia.
    Cuando se encuentra un fundamento absoluto este es irresistible, en el mundo de las ideas, ya que el fundamento irresistible doblega la mente, y ante el poder irresistible se inclina la voluntad, oponerse a la primera opción es excluirse de la comunidad de la gente razonable, rebelarse contra el segundo es excluirse de la comunidad de los justos y buenos.
    Los iusnaturalistas, creían haber logrado que alguno derechos no fueran confútales, basándose en la naturaleza del hombre, pero la naturaleza del hombre demostró ser algo muy frágil como fundamento para estos derechos. Un ejemplo de esto es que los iusnaturalistas mantenían una polémica sobre tres posibles soluciones a la sucesión de bienes, retorno a la comunidad, transmisión familiar, libre disposición por parte del propietario, todas las opciones eran válidas.
    El problema radica en que la expresión Derechos del Hombre, es una expresión muy indefinida, y las interpretaciones son tautológicas: “Derechos del Hombre son aquellos que corresponde al hombre en cuanto tal”, o “Derechos del hombre son los que pertenecen o deberían pertenecer, a todos los hombres, o de los que cada hombre no  puede ser despojado”, o “Derechos del hombre son aquellos cuyo reconocimiento es condición necesaria para el perfeccionamiento de la persona humana, o bien para el desarrollo de la civilización.”
    Los derechos se fundamentan en que son las condiciones para realizar valores últimos, pero esto valores no se justifican se asumen, los valores últimos son antinómicos, y no se pueden realizar todos al unísono.
    En segundo lugar, los derechos del hombre sean modificado a lo largo de la historia, han ido cambiando acorde a las necesidades e intereses, los manejos de poder y el progreso técnico. Ejemplo de esto es el derecho a la propiedad sacre et inviolable, los derechos sociales, aparecen solo hasta las declaraciones recientes, y el futuro traerá consigo nuevas modificaciones y anexos, esto demuestra que no existen derechos fundamentales por naturaleza. El relativismo que enmarca lo derechos no debe causar temor, ya que este relativismo es el que fundamenta los derechos del hombre, como ha sido el caso, en cuanto a libertad, religión.
    El mal definible y variable, hace que la clase de derechos del hombre sea heterogénea, esto significa que el estatus de los derechos difiere unos de otros, algunos se aplican a toda situación y para todos los hombres, este es el caso del derecho a no ser esclavizados, ni torturados; por otra parte están los derechos fundamentales, los cuales se ven afectados por otros derechos también fundamentales, tal es el caso de la abolición de la esclavitud que abolió el derecho a tener esclavos. En estos casos la elección es sencilla, pero en otros casos la elección es dudosa y necesita de una motivación, ya que el derecho que se afirma y el que se niega tienen sus razones, ante lo cual solo queda la introducción de límites a la extensión. Los derechos fundamentales no tienen un fundamento absoluto.    
    La antinomia se da cuando los mismos sujetos invocan fundamentos diferentes para los derechos. Las declaraciones recientes de los derechos del hombre, comprenden los tradicionales derechos individuales, que consisten en libertades, y los derechos sociales que consisten en poderes. En la primera se exige parte de los organismos públicos, y obligaciones negativas o de abstención, los segundos se realizan por medio de la imposición y con el uso de obligaciones positivas. Estos son antimónicos, ya que la realización de los unos impide la realización de los otros. Al aumentar el poder de los individuos disminuyen sus libertades. Las libertades entre los derechos fundamentales son: la irreductibilidad de las creencias últimas, la creencia de que el individuo entre más libre, más puede progresar moralmente. Los dos argumentos son: La irreductibilidad de las creencias últimas; la creencia de que el individuo, cuanto más libre, más puede progresar moralmente promoviendo el progreso para una sociedad más justa.    
Presente y futuro de los derechos del hombre.
El problema de esto tiempos no es fundamentarlos, sino protegerlos; este es un problema jurídico y político no solo filosófico. Ya no se trata de saber qué tipos de derechos son sino cual es el modo de garantizarlos para evitar que sean continuamente violados. El fundamento de los Derechos del hombre se encuentra en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948, ya que esta es la representación de que un sistema de valores puede estar fundamentado y ser reconocido, además del consenso de los iusnaturalistas.
    Los tres fundamentos de los valores son: deducirlos de un dato objetivo y constante (La naturaleza humana) este nos ofrece la garantía de validez universal, a pesar de que con base en el iusnaturalismo, la naturaleza humana ha sido interpretada de diversas formas, y ha justificado valores incluso opuestos entre sí; el problema es cuál es el derecho fundamental, ¿El del más fuerte o el derecho a la libertad? Considerándolos verdades evidentes por sí misma, la evidencia carece de fundamento cuando los valores se someten a revisión histórica. Descubriendo que según el periodo histórico se obtiene la adhesión, es decir que un valor se fundamenta según el número de adeptos. La Declaración de los Derechos del Hombre, es la prueba clara de que la humanidad comparte valores comunes y universales.
     Las declaraciones tienen su nacimiento en las teorías filosóficas, las cuales van desde la sabiduría del hombre, el concepto de ciudadano, el estado natural del hombre, la libertad y la igualdad; estas teorías son las que son aceptadas en la Declaración de los Estados Americanos y de la Revolución Francesa.
     La Declaración Universal de los Derechos del Hombre es algo más que un sistema doctrinario, pero algo menos que un sistema de normas jurídicas, aunque el preámbulo de los mismos, aclara que “es indispensable que los derechos del hombre sean protegidos por normas jurídicas, para….evitar la rebelión, la tiranía y la opresión”. Cuando se consideraban los derechos del hombre como derechos naturales, la única defensa de ser violados por el estado era el derecho de resistencia, el cual con el tiempo ha sido considerado un derecho positivo que permite promover acciones judiciales, contra los organismos del estado.
    El desarrollo de los derechos del hombre ha pasado por tres fases: los derechos de libertad, los cuales limitan el poder del estado, reservando a los individuos o grupos particulares una esfera de libertad del estado. Los derechos políticos los cuales han permitido la participación de los miembros de una comunidad en el poder político. Los derechos sociales, los cuales han permitido el surgimiento de los valores de bienestar.
    Después de la Segunda Guerra Mundial se dio la ampliación de conocimientos, de medios de comunicación, y se crearon nuevas exigencias y libertades. En el campo del derecho se da participación en el poder, haciéndose cada vez más decisivo el poder económico en las decisiones políticas, los derechos sociales se encuentran en continuo movimiento, apareciendo las exigencias de protección social nacidas ya en la revolución industrial.
    Todo este desarrollo ha permitido el nacimiento de otras declaraciones, como son la declaración de los Derechos del Niño, en 1959, siendo además enfáticos en que estos son ius singulare, la declaración de los derechos de la mujer, que se enfoca en la no discriminación, en cuanto al derecho de elección y al de ejercer cargos públicos, también se harán declaraciones para eliminar las formas de discriminación racial.
   A pesar de las declaraciones, aparecerá uno de los mayores problemas que es la eficacia entre vis directiva y vis coativa en la primera quien la ejerce debe tener autoridad y a los que se dirige deben ser muy razonables, siendo además muy dispuestos a considera válidos los argumentos de la fuerza y de la razón.
   Los organismos para garantizar los derechos del hombre, han usado tres aspectos: Promoción, control y garantía. La promoción son las acciones que permiten el objetivo de inducir a los Estados a una disciplina específica; a los que la tienen les ayuda a perfeccionarla ya sea conforme al derecho sustancial o a los procedimientos. La garantía es la organización de una tutela jurisdiccional de nivel internacional que sustituya la nacional, cuando esta no sea garantía suficiente. Esta garantía se prevé en la Convención Europea de los Derechos del Hombre (Roma 1950). La Convención Europea demuestra que las formas de garantía internacional se encuentran más avanzadas donde están más avanzadas las garantías nacionales; en el mundo hay Estados de derecho y de no derecho.
    La tutela de los derechos del hombre tiene como tropiezo las dificultades inherentes al contenido mismo de los derechos, esto en parte a que las personas se preocupan poco, por estas dificultades. Al ser los derechos algo comúnmente aceptando se asume su ejercicio como igualmente simple y se asumen como parte del ejercicio moral común, siendo su ejercicio sumamente complicado, la expresión que los cobija los hace ver homogéneos, cuando en realidad no son una categoría homogénea.
    El “valor absoluto” hace que el estatus que poseen poquísimos derechos del hombre, sea valedero en todas las situaciones, en la situación en que hay derechos fundamentales que no entran en competición con otros derechos también fundamentales, haciendo obvio que al dar derechos a unas personas inevitablemente se suprimen los derechos de otras.
   El caso del derecho de objeción conciencia, hace que algunos derechos no puedan reconocerse por ser este otro derecho, un derecho fundamental, los criterios que enmarcan el derecho a matar o el derecho a no matar, son demasiado vagos, para el principio de certeza del que tiene necesidad un sistema jurídico.
   La consecución de derechos ha dado al hombre la capacidad de adquirir poder, pero al mismo tiempo de perder una parte de su libertad. Por otra parte la humanidad ha surgido gracias a la declaración de esto derechos pero estos valores últimos son antimónicos. Por ultimo lo que más dificulta su realización, es que los derechos no dependen de buenas voluntades, ni de buenas disposiciones, dependen del desarrollo global de la civilización humana, y no se puede abordar el problema de los derechos del hombre sin abordar la guerra y la miseria. Desde la Segunda Guerra Mundial hasta hoy la humanidad ha avanzado, pero aún falta mucho para lograr un desarrollo real de los derechos del hombre.              
           
Síntesis de la lectura la Construcción de Paz en Colombia: contexto y balance, de Angélika Rettberg.
Más de cuatro décadas de conflicto armado, causo el desplazamiento de 3,7 millones de personas según reporte de Acción Social 2011, se han realizado distintos intentos de negociar la paz, con los grupos armados, dejando cientos de aprendizajes sobre cómo transformar la violencia política en convivencia pacífica; la construcción de paz no involucra exclusivamente a los actores armados enfrentados, la construcción de esta se da por medio de negociaciones.
    El medidor de la eficacia de la construcción de la paz, se mide por la disminución de homicidios, producto del enfrentamiento armado; la violencia política, asociada al conflicto armado, debe desaparecer a medida que avance la negociación; además se deben establecer las estructuras específicas de las sociedades transicionales, con lo cual se evita recaer en el conflicto.
   El debate es la multiplicidad y heterogeneidad de programas y estrategias, adoptados por organizaciones nacionales, internacionales, públicas y privadas. Pero ninguna de estas propuestas garantiza que el conflicto no se reanude. La dicotomía entre el minimalismo de reducir la paz a una estadística de disminución de homicidios y el maximalismo que propone la paz como un gran cambio social, como lo propone Galtung, no es realmente un reflejo de la realidad. El fin de la guerra no hace que se llegue a la paz, ya que se debe entender lo necesario para el desarrollo y lo necesario para la paz.
La construcción de paz en el ámbito internacional: relato de una trayectoria.
Los organismos nacionales e internacionales son muy heterogéneos en su interpretación de paz, de tal razón que el acuerdo acerca de cómo lograrla sea tan escaso. El capítulo del libro explica en un gráfico los diferentes conceptos y construcciones de paz de las distintas agencias, demostrando las categorías que hay para construir la paz y como cada entidad se enfoca en alguna de ellas, estas categorías son: Disminución o fin de la violencia, Reconstrucción de infraestructura, Transición política, Desarrollo económico, Reformas sociales, Estado de derecho, Fortalecimiento de la sociedad civil, Acción Humanitaria. 
   Esta heterogeneidad es producto de la multiplicidad de opiniones producto de la estabilización de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) el manejo de crisis civiles en la Unión europea y seguridad humana en el Departamento de Asuntos Exteriores de Canadá. Por otra parte autores como Collier y Hoeffler y Doyle y Sambanis calculan que entre una quinta parte y poco menos de la mitad de los conflictos que terminan se reinician cinco años después de su finalización.
   Después de la caída del muro de Berlín en 1989, se generó un cambio en el concepto y operación en la resolución de conflictos, la atención a los actores y la ampliación de la agenda de construcción de paz.
Comprensión de los conflictos armados internos    
Al finalizar la Guerra Fría, se cambió el concepto de interpretación de los conflictos armados, se agregó el concepto de causas domésticas, estructuras, motivaciones, alianzas estratégicas de actores armados con países vecinos, esto significo cambios para la ONU que orientaba sus intervenciones en las negociaciones y en el mantenimiento de la paz, para ampliar su acción a construcción de paz adoptando dimensiones domesticas e internacionales, antes y durante el cese del fuego de forma efectiva.
La consideración de nuevos actores. 
La atención por parte de los académicos en las condiciones económicas, políticas y sociales de los países en conflicto interno, aparecieron nuevos actores y uno de estos fue la sociedad civil, la cual incluye organizaciones nacionales e internacionales no gubernamentales, y los ciudadanos orgánicos no organizados, la sociedad civil ha sido el aliado no armado más frecuente en el conflicto, tanto como víctima o como aval de los grupos armados.
    La inclusión de nuevos actores ha permitido, nuevas visualizaciones sobre los procesos y construcción de paz, desarrollando experticias que enriquecen el debate y se constituyen en una fuente de información para formular políticas y permitir una representación eficaz de los sectores, en conflicto.
La ampliación de la agenda.
Las concesiones a cambio del cese al fuego, dio a la construcción de paz una agenda amplia que aborda la reconstrucción física, el diseño de instituciones políticas, procesos de DDR, justicia transicional, reparación de víctimas y reconciliación.
   La pertenencia local ha sido producto de la atención a los aspectos domésticos, error del pasado había sido la intervención internacional en la reconstrucción del conflicto, en la que no se incluían a los nacionales, como fue el caso de Guatemala, la cual después de la intervención de la ONU, demostró un insuficiente sentido de pertenencia a los acuerdos de paz, por parte de las elites políticas, económicas y de la población en general. Enfatizar en la pertenencia local de la construcción de paz es producto de la lectura pragmática, de las necesidades de las partes involucradas. Este concepto permitió romper con la idea colonizadora para solucionar conflictos.
    Los límites de la soberanía, surgirán de la necesidad de dar poder al gobierno, y a sociedades nacionales, como depositarios y protagonistas de la construcción de paz; por ejemplo el genocidio de Ruanda (1994) se dio por que la comunidad internacional se retiró del país por una mala concebida idea de soberanía; esto genero la necesidad de revalorar los límites entre autonomía nacional e intervención internacional, concluyéndose que la comunidad internacional, tiene la responsabilidad de proteger a los ciudadanos que habitan países inmersos en conflictos.
    Para los países limítrofes con países en conflicto, esta intervención resulta subrepticia, facilitando al norte la imposición de un orden político y social determinado.
    La ONU creada en 1945 con la misión de “Mantener la paz y la seguridad internacionales”. Esta organización se ha convertido en la cuna de insumos, conceptos y materiales para la construcción de paz. En 1992 se publica la Agenda de construcción para la paz, en el ámbito global; la comisión de Consolidación de la Paz de la ONU y el Fondo para la Construcción de Paz con el propósito de desarrollar los principios, procesos y acciones de construcción de paz.  Sesenta años después de su creación la ONU seguirá dictando las pautas normativas y convocando a diferentes sectores en la búsqueda de la construcción de la paz.              
    Las subsecciones previas a la construcción de la paz, sugieren un importante dossier, que ha permitido un conocimiento especializado en campos críticos como el DDR y la justicia transicional, permitiendo una diversificación geográfica y temática del número de organizaciones que se ocupan del tema de la construcción de paz. Al finalizar la Guerra Fría, si bien hubo una reducción numérica de conflictos armados, si queda el riesgo de que estallen nuevas guerras, que los conflictos que existen se profundicen y dejen secuelas aún peores.
   La construcción de paz en Colombia, se hace necesaria por ser el país que ha mantenido el conflicto activo más duradero del hemisferio occidental, atrayendo la mayor cantidad de organizaciones internacionales; siendo además un país donde la preocupación por la paz es la preocupación nacional más importante. Los desplazados internos, los combatientes desmovilizados, la promoción de la paz y el desarrollo, la atención a poblaciones vulnerables, han sido el enfoque de las agencias que buscan solucionar el conflicto interno en Colombia.
   La consideración de crisis humanitaria en Colombia durante los años de 1985 a 1995, producto de la presión armada, puso a Colombia como principal país con desplazamiento forzado en el mundo. Entre 1995 y 2001 se darán dos fenómenos el escalamiento del conflicto armado y la realización de diálogos de paz entre el Gobierno y las FARC. Aparecerán los países amigos, apoyando la construcción de paz; los diálogos de paz del Caguán fracasarían por el incumplimientos y desacuerdos entre las partes; a esto se sumaría el atentado a las Torres Gemelas en 2001, con lo cual se inauguraría la guerra contra el terrorismo; en la comunidad colombiana aparecería con la Política de Seguridad Democrática del presidente Álvaro Uribe Vélez, (2002-2010) con la que se desconoció la realidad del conflicto armado interno y bajo la cual la paz vio disminuido su perfil en el discurso de paz.
   La Ley de Justicia, Paz y Reparación, (Ley 975) del 2005 fue la forma en que se revigorizo la búsqueda de la paz, para esto se generó un marco de justicia transicional, bajo el proceso de verdad, justicia y reparación, también se creó el centro de Memoria Histórica; la Ley de víctimas (Ley 1448 de 2011) y el Marco jurídico para la paz, consolidaron el proceso para atender a las víctimas.
   La construcción de paz en medio del conflicto, no es una novedad, el empezarla en pleno conflicto, permite generar capacidades, consensos y legitimidades que permiten abrir paso a una paz estable (Retteberg. 2003). Aunque en el caso del conflicto colombiano, sea difícil prever un fin, a pesar del alto número de desmovilizaciones y los golpes militares a los grupos armados ilegales.
   El creciente fenómeno de las bandas criminales (bacrim) y los ingresos derivados del narcotráfico, son dos factores que complican la solución del conflicto, el caso colombiano maneja la paradoja de la construcción de paz con la posibilidad real de que el conflicto no cese a corto plazo.
   La actividad de construcción de paz en Colombia demuestra la experiencia, acumulada por el campo en el ámbito internacional, las tensiones derivadas de las diferentes iniciativas y enfoques para lograr la paz, también afectan el proceso colombiano. La multiplicidad de organizaciones con mandatos múltiples y en ocasiones contradictorios, ha generado una falta de coordinación, en Colombia; por otra parte la existencia de instituciones dentro del mismo Estado dedicadas a poblaciones específicas, han generado percepciones de tratamiento y atención desigual, dejando el problema de que los combatientes desmovilizados han recibido mayores beneficios y seguimiento que las víctimas.
   La paz como actividad tripartita, Estado, sociedad civil y comunidad internacional; el Estado en Colombia ha generado las políticas de construcción de paz, generando una novedad en cuanto a otros países donde el Estado se opone, o están al margen, o no asumen responsabilidades en el tema, las divisiones internas entre la rama ejecutiva y judicial, han sido uno de las divisiones internas que ha atravesado la construcción de paz.
   La construcción de paz ha desarrollado una inercia institucional independiente de los lineamientos de los gobiernos y procesos políticos particulares. Por otra parte los procesos de construcción de paz y negociaciones de paz en Colombia, dan la impresión de marchar cada uno de forma independiente. Las demandas por la integralidad en la atención a las poblaciones de forma simultánea, con el fin de evitar la ilegitimidad, las fricciones y los agravios entre esos grupos.   
   El enfoque del libro del que se extrae este capítulo muestra varias posturas ante la resolución del conflicto, su enfoque es el de incluir a la comunidad hispanohablante la cual se ha visto excluida de este debate por razones del lenguaje.
   Además se hace un breve resumen de los capítulos expuestos, de tal modo muestra como el libro inicia con un análisis de la trayectoria del régimen político por Carlo Nasi, con un planteamiento, sobre las transformaciones que las instituciones pueden llevar a cabo, en el contexto de la construcción de paz. Luego los otros cuatro capítulos se enfocan en la dificultad de la construcción de paz en la justicia transicional, destaca Javier Ciurlizza analiza las particularidades de la justicia transicional, luego de la aprobación de la Ley 975 del 2005; Alejandro Castillejo hace una crítica a los procesos de construcción histórica, usando las experiencias de articulación del pasado en África, Medio oriente y Perú. La experiencia de Eduardo Pizarro como presidente de la CNRR, analizando las posibilidades y limitaciones del proceso de reparación de las víctimas del conflicto armado colombiano,  subrayando que la construcción de paz en Colombia se debe dar de forma justa, viable y sostenible. Juan Diego Prieto analiza las implicaciones para la construcción de paz, la coexistencia de víctimas y excombatientes, producto de una investigación en Bogotá, Medellín y Valledupar.
   Juan Fernando Vargas aborda algunos retos de la construcción de paz en Colombia como son la relación entre conflicto armado y la economía en Colombia, discute los defectos económicos característicos del conflicto armado. Arturo García y Guillermo Llinas analizan los logros en los Programas de Desarrollo y Paz, también de organizaciones de la sociedad civil apoyadas por el Estado, órganos de cooperación y el sector privado.
   Juan Carlos Palou y María Lucía Méndez hacen una revisión de los procesos de DDR en Colombia, desde 1990 hasta la actualidad, enfatizando en los programas que responden a la desmovilización de los grupos de AUC. María Victoria Llorente y An Vranckx los cuales describen los efectos que tiene en el conflicto armado y la construcción de paz, la circulación de armas ilegales.
   Marcela Ceballos analiza el impacto del desplazamiento forzado y de la crisis humanitaria en la construcción de paz en Colombia. Catalina Rojas hace un recuento de literatura académica sobre el tema de género, conflicto armado y construcción de paz, haciendo un análisis sobre las organizaciones de mujeres por la paz en Colombia. Catalina Arreaza y Ann Mason analizan las implicaciones de la consolidación del concepto de construcción de paz en Colombia,  haciendo uso del estudio de casos. Enrique Chaux examina los efectos negativos del conflicto armado y la exposición a la violencia de la niñez colombiana. Mostrando los impactos psicológicos que se pueden convertir en obstáculos graves para la construcción de paz a largo plazo. Angelika Rettberg y Ángela Rivas describen y analizan que se vincule el sector empresarial colombiano a la construcción de paz.     
  
      
CONCLUSIONES

La realidad que el hombre trata de entender con su razón, ha sido la clave para  que el hombre comprenda el mundo, Descartes le dará un vuelco a la filosofía planteando el yo como el primer problema, analizando sí el sujeto es realmente capaz de entender el universo, analizando la forma en que los condicionamientos propios, los sentidos y el sensualismo influyen en la construcción del mundo, llevando a la reflexión de que el mundo es el resultado de lo que yo produzco como realidad. Con Kant se entendería que “La paz perpetua se establece sobre la base del respeto de los derechos de los demás.”
    Antes del existencialismo, la filosofía sacrificara el mundo externo para salvar la conciencia y la razón, con el objetivo de salvar la capacidad del hombre para entender el universo. Con Ortega y Gasset se logra el equilibrio entre el mundo interno y el externo, haciendo una comprensión total del hombre y del universo que lo rodea, se entenderá con estos autores que “Vivir es estar con las cosas siendo en el mundo”, como lo dice Ortega y Gasset sintetizando la escuela clásica y la escuela moderna.
    Haciendo la reflexión de que el siglo XX fue uno de los siglos más violentos “Los cien años posteriores a 1900 fueron, sin duda, el siglo más sangriento de la historia moderna, mucho más violento, tanto en términos relativos como absolutos, que cualquier época anterior”.  (Ferguson, 2006) Se puede entender la necesidad de generar instituciones que defiendan la paz, pero a su vez es necesario resaltar la necesidad, de generar conciencia de las libertades que se sacrifican por el logro de la misma, pero vale el sacrificio de estas libertades por la paz ya que apoyándose en el pensamiento de Erasmo de Rotterdam en Dulce Bellum Inexpertis (La guerra es atractiva solo para los que no la conocen)  “La guerra es algo tan monstruoso que corresponde a bestias salvajes más que a hombres” para Erasmo nada justifica la guerra. 
    Para concluir los derechos del hombre y la construcción de la paz son un reflejo de la historia de la filosofía, se deben equilibrar los intereses de unos y otros, y se debe ser parte del proceso para construir la paz.  







                         REFERENCIAS
                                                                 
Bobbio, N. (2008). El problema de la guerra y las vías de la paz. El problema de guerra y las vías      de la paz. Derecho y guerra. Barcelona: Gedisa.  
Ferguson, N. (2006). La guerra del mundo: Los conflictos del siglo XX y el declive de occidente. España: Debate.
Rettberg, A. (ed.). (2010) Conflicto Armado, seguridad y construcción de paz en Colombia. Bogotá:      Universidad de  los Andes. 



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